9.11.09

Los números ordinales en español.

Los numerales ordinales expresan orden o sucesión en relación con los números naturales e indican el lugar que ocupa, dentro de una serie ordenada, el elemento al que se refieren.

Por lo tanto, no cuantifican al sustantivo, como los cardinales, sino que lo identifican y lo individualizan dentro de un conjunto ordenado de elementos de la misma clase. Generalmente son adjetivos, y pueden ir antepuestos o pospuestos al sustantivo, aunque suele ser más frecuente la anteposición:

Vivo en el tercer piso.

Acabo de terminar el capítulo primero de la novela.

 

Pueden ser pronombres:

He llegado la cuarta en la prueba de natación;

y algunos, como primero, pueden funcionar también como adverbios:

Primero ordena tu habitación.

 

A diferencia de los cardinales, todos los ordinales presentan variación de género y número: primero(s), primera(s), vigésimo(s), vigésima(s), etc.

 

Existen ordinales simples, los que tienen forma propia, y ordinales compuestos, los formados por la suma de numerales simples.

a) Son ordinales simples los correspondientes a los números 1 al 10: primero, segundo, tercero, etc.; los correspondientes a todas las decenas (del 20 al 90): vigésimo, trigésimo, cuadragésimo, etc.; y los correspondientes a todas las centenas (del 100 al 900): centésimo, ducentésimo, tricentésimo, etc. También son simples los ordinales correspondientes a 1000 y a las potencias superiores, que se forman añadiendo al numeral cardinal correspondiente la terminación -ésimo: milésimo, millonésimo, billonésimo, etc.

b) El resto de los ordinales son compuestos y se forman por yuxtaposición o por fusión de formas simples. Así, los correspondientes a las series de las decenas y las centenas se forman posponiendo al ordinal de orden superior los ordinales correspondientes a los órdenes inferiores: decimotercero, vigesimocuarto, trigésimo noveno, ducentésimo segundo, tricentésimo cuadragésimo noveno, etc. Los ordinales compuestos de la serie de los millares, los millones, los billones, etc., en la práctica inusitados, se forman prefijando al ordinal simple el cardinal que lo multiplica, y posponiendo los ordinales correspondientes a los órdenes inferiores: dosmilésimo, quinientosmilésimo, milmillonésimo, tresmilésimo tricentésimo cuadragésimo quinto, etc.

c) Los ordinales correspondientes a los números 11 y 12 presentan hoy dos formas: las etimológicas simples undécimo y duodécimo, que son las preferidas en el uso culto, y las compuestas decimoprimero y decimosegundo, creadas modernamente por analogía con la forma que adoptan los ordinales del resto de las series (vigesimoprimero, vigesimosegundo, trigésimo primero, trigésimo segundo, etc.). 

De los ordinales compuestos, los correspondientes a la primera y a la segunda decena se pueden escribir en una o en dos palabras, siendo hoy mayoritaria la grafía simple (decimotercero, decimocuarto, vigesimoprimero, vigesimoctavo, etc.). A partir de la tercera decena solo se emplean las grafías complejas (trigésimo primero, cuadragésimo segundo, quincuagésimo tercero, etc.). Si el ordinal se escribe en dos palabras, el primer elemento mantiene la tilde que le corresponde como palabra independiente: vigésimo segundo; pero si se escribe en una sola palabra, el ordinal no debe llevar tilde, pues no le corresponde llevarla según las reglas de acentuación: vigesimosegundo (no vigésimosegundo).

Los ordinales compuestos escritos en una sola palabra solo presentan variación de género y número en el segundo componente: vigesimoprimera, vigesimoprimeros, vigesimoprimeras; pero si se escriben en dos palabras, ambos componentes son variables: vigésima primera, vigésimos primeros, vigésimas primeras.

Los ordinales primero y tercero se apocopan en las formas primer y tercer cuando preceden a un sustantivo masculino, aunque entre ambos se interponga otra palabra; esta apócope también se produce cuando forman parte de ordinales compuestos: el primer ministro, mi tercer gran amor; el vigesimoprimer aniversario. La apócope es opcional si el ordinal aparece antepuesto y coordinado con otro adjetivo: mi primero y último amor o mi primer y último amor. Constituye un arcaísmo, que debe evitarse en el habla culta actual, la apócope de estos ordinales ante sustantivos femeninos: no: la primer vez,  no: la tercer casa.

El ordinal correspondiente al número 50 es quincuagésimo (del lat. quinquagesimus), no: cincuentésimo. Han caído en desuso los ordinales con la terminación -eno (salvo noveno, forma preferida hoy frente a nono), frecuentes en el español medieval y clásico: deceno, onceno, doceno o duodeno, treceno, veinteno, etc. Cuando al ordinal octavo se prefija otro ordinal, se recomienda reducir las dos oes resultantes a una sola: vigesimoctavo (mejor que vigesimooctavo).

En la lengua corriente existe una marcada tendencia a evitar el uso de los ordinales, en especial los que se refieren a números altos, y a sustituirlos por los cardinales correspondientes.

No deben utilizarse como ordinales formas propias de los numerales fraccionarios o partitivos; así, no debe decirse: el onceavo piso, en lugar de: el undécimo piso.

Para expresar abreviadamente los ordinales, se utilizan dos sistemas: la numeración romana y la numeración arábiga seguida de letra volada; así, puede escribirse tanto la XXIII edición del Festival de San Sebastián como la 23.ª edición del Festival de San Sebastián. Cuando se utiliza el segundo procedimiento, hay que tener en cuenta que, salvo en el caso de las formas apocopadas primer y tercer, que llevan voladas las dos últimas letras del ordinal (1.er, 3.er, 23.er), en el resto de los casos únicamente va volada la última letra: 1.º, 2.º, 3.ª, 28.ª, etc.

No son aconsejables, pues, abreviaciones como 1.ero, 2.do, 7.mo, 8.vo, 9.no, etc., usadas a veces en el español americano, probablemente por influjo de las correspondientes abreviaciones inglesas (1st, 2nd, 3rd, 7th).

Como se ve por los ejemplos, se escribe un punto entre el número y la letra volada.

 

 

Si te interesa, en esta entrada podrás informarte sobre los números cardinales en español, con una lista de cómo escribirlos en letras.

 

En esta otra, los números romanos.

 

En ésta, los números arábigos.

 

Y si te interesa el idioma italiano: en este post hablo de los números cardinales en italiano con su pronunciación y en este otro de los números ordinales en italiano con su correspondiente pronunciación.

 

 

Real Academia Española. Diccionario Panhispánico de Dudas.

8.11.09

Los números ordinales en italiano.

NÚMERO EN ITALIANO PRONUNCIACIÓN
Primo primo
Secondo secondo
Terzo tertso
Quarto cuarto
Quinto cuinto
Sesto sesto
Settimo set-timo
Ottavo ot-tavo
Nono nono
10° Decimo dechimo
11° Undicesimo undichesimo
12° Dodicesimo dodichesimo
13° Tredicesimo tredichesimo
14° Quattordicesimo cuat-tordichesimo
15° Quindicesimo cuindichesimo
16° Sedicesimo sedichesimo
17° Diciassettesimo dichas-set-tesimo
18° Diciottesimo dichot-tesimo
19° Diciannovesimo dichan-novesimo
20° Ventesimo ventesimo
30° Trentesimo trentesimo
40° Quarantesimo cuarantesimo
50° Cinquantesimo chincuantesimo
60° Sessantesimo ses-santesimo
70° Settantesimo set-tantesimo
80° Ottantesimo ot-tantesimo
90° Novantesimo novantesimo
100° Centesimo chentesimo
101º Centounesimo chentounesimo
200º Duecentesimo duechentesimo
300º Trecentesimo trechentesimo
400º Quattrocentesimo cuat-trochentesimo
500º Cinquecentesimo chincuechentesimo
600º Seicentesimo seichentesimo
700º Settecentesimo set-techentesimo
800º Ottocentesimo ot-tochentesimo
900º Novecentesimo novechentesimo
1000º Millesimo mil-lesimo
2000º Duemillesimo duemil-lesimo
1 000 000º Milionesimo milionesimo

 

 

También puedes ver los números cardinales en italiano con su pronunciación, en este post.

7.11.09

Los números cardinales en español.

EN NÚMEROS
EN LETRAS
0
cero
1
uno
2
dos
3
tres
4
cuatro
5
cinco
6
seis
7
siete
8
ocho
9
nueve
10
diez
11
once
12
doce
13
trece
14
catorce
15
quince
16
dieciséis
17
diecisiete
18
dieciocho
19
diecinueve
20
veinte
21
veintiuno
22
veintidós
23
veintitrés
24
veinticuatro
25
veinticinco
26
veintiséis
27
veintisiete
28
veintiocho
29
veintinueve
30
treinta
31
treinta y uno
40
cuarenta
50
cincuenta
60
sesenta
70
setenta
80
ochenta
90
noventa
100
cien
200
doscientos
300
trescientos
400
cuatrocientos
500
quinientos
600
seiscientos
700
setecientos
800
ochocientos
900
novecientos
1000
mil
1500
mil quinientos
2000
dos mil
3000
tres mil
4000
cuatro mil
5000
cinco mil
6000
seis mil
7000
siete mil
8000
ocho mil
9000
nueve mil
10 000
diez mil
20 000
veinte mil
100 000
cien mil
1 000 000
un millón
2 000 000
dos millones
10 000 000
diez millones
100 000 000
cien millones
1 000 000 000
mil millones
1 000 000 000 000
un billón

6.11.09

Los números romanos en español.

Uso de los números romanos:

La numeración romana se basa en el empleo de siete letras del alfabeto latino, a las que corresponde un valor numérico fijo:

I (= 1).

V (= 5).

X (= 10).

L (= 50).

C (= 100).

D (= 500).

M (= 1000).

Para escribir correctamente un número utilizando este sistema, es necesario tener en cuenta lo siguiente:

a)  Para representar los números romanos, deben utilizarse solo letras con forma mayúscula. Cuando se refieran a sustantivos escritos en minúscula, se recomienda escribirlos en versalitas (letras de figura mayúscula, pero del mismo tamaño que las minúsculas) y en versales (letras mayúsculas de tamaño superior al de las minúsculas), cuando vayan solos o se refieran a sustantivos escritos con inicial mayúscula: Alfonso X, II Congreso Internacional. Cuando los números romanos se usan con valor ordinal, no deben acompañarse de letras voladas:

no: tomo VI.º, no: II.ª Guerra Mundial.

b) No debe repetirse más de tres veces consecutivas una misma letra; así, el número 333 se escribe en romanos CCCXXXIII; pero 444 no puede escribirse CCCCXXXXIIII; se escribe CDXLIV.

c) Nunca se repetirá dos veces una letra si existe otra que por sí sola representa ese valor; así, no puede escribirse no: VV para representar el número 10, porque ese valor lo representa la letra X.

d) Cuando una letra va seguida de otra de valor igual o inferior, se suman sus valores: VI (= 6), XV (= 15), XXVII (= 27).

e) Cuando una letra va seguida de otra de valor superior, se le resta a la segunda el valor de la primera: IV (= 4), IX (= 9), XL (= 40), XC (= 90), CD (= 400), CM (= 900).

f) El valor de los números romanos queda multiplicado por mil tantas veces como rayas horizontales se tracen encima: así, L— (= 50 000), M—— (= 1 000 000 000).

 

En la actualidad, solo se usan los números romanos, casi siempre con valor ordinal, en los casos siguientes:

a) En monumentos o lápidas conmemorativas, para indicar los años: MCMXCIX (= 1999). Esta costumbre está cayendo en desuso y actualmente es más normal usar la numeración arábiga.

b) Para indicar los siglos: siglo XV, siglo XXI. Se escriben siempre pospuestos al nombre. No deben usarse, en este caso, números arábigos: no: siglo 21.

c) Para indicar las dinastías en ciertas culturas: los faraones de la XVIII dinastía. Se escriben normalmente antepuestos al nombre. Pueden sustituirse por la abreviatura del numeral ordinal correspondiente: la 18.ª dinastía.

d) En las series de papas, emperadores y reyes de igual nombre: Juan XXIII, Napoleón III, Felipe IV. Se escriben siempre pospuestos al nombre.

e) En la numeración de volúmenes, tomos, partes, libros, capítulos o cualquier otra división de una obra, así como en la numeración de actos, cuadros o escenas en las piezas teatrales: tomo III, libro II, capítulo IV, escena VIII. Se escriben pospuestos al nombre. En muchos de estos casos, pueden sustituirse por las abreviaturas, antepuestas o pospuestas, de los numerales ordinales correspondientes: tomo 3.º o 3.er tomo, capítulo 12.º o 12.º capítulo; e incluso por números cardinales, aunque en ese caso el número solo puede ir pospuesto al nombre: tomo 3, volumen 2, capítulo 7.

f) En la denominación de congresos, campeonatos, certámenes, festivales, etc.: II Congreso Internacional de la Lengua Española, XXIII Feria del Libro de Buenos Aires. Se escriben antepuestos al nombre. Si el número resulta excesivamente complejo, se prefiere, en su lugar, el uso de las abreviaturas de los numerales correspondientes: 78.º Campeonato Mundial de Ajedrez.

g) Para numerar las páginas de secciones preliminares de una obra (prólogo, introducción, etc.), con el fin de distinguirlas de las del cuerpo central: El autor cita a Cervantes en la página  XVII del prólogo. Se escriben pospuestos al nombre.

h) Para representar el mes en la expresión abreviada de las fechas.

 

Real Academia Española. Diccionario  Panhispánico de Dudas.

5.11.09

Los números arábigos en español.

Existen dos sistemas básicos para representar los números mediante signos: la «numeración arábiga», llamada así porque fue introducida en Occidente por los árabes, y la «numeración romana», heredada de los romanos. Además, los números pueden representarse mediante palabras, denominadas «numerales». En la numeración arábiga, cualquier número puede representarse mediante la combinación de solo diez signos, llamados cifras o dígitos: 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9; la numeración romana se basa en el empleo de siete letras del alfabeto latino, a las que corresponde un valor numérico fijo.

Se escribirán preferentemente con letras:
a) Los números que pueden expresarse en una sola palabra, esto es, del cero al veintinueve, las decenas (treinta, cuarenta, etc.) y las centenas (cien, doscientos, etc.):
Me he tomado cinco cervezas.
Tenía cincuenta alumnos en clase.
A la obra de teatro acudieron trescientas personas.
b) Los números redondos que pueden expresarse en dos palabras (trescientos mil, dos millones, etc.):
Acudieron cien mil personas a la manifestación.
Ganó tres millones en un concurso.
c) Los números que se expresan en dos palabras unidas por la conjunción y (hasta noventa y nueve):
Mi padre cumplió ochenta y siete años la semana pasada.
En la Biblioteca de Palacio hay treinta y cinco manuscritos.
No es recomendable mezclar en un mismo enunciado números escritos con cifras y números escritos con letra; así pues, si algún número perteneciente a las clases antes señaladas forma serie con otros más complejos, es mejor escribirlos todos con cifras:
En la Biblioteca de Palacio hay 35 manuscritos y 135 226 volúmenes impresos, 134 de ellos incunables.
d) En textos no técnicos es preferible escribir con letras los números no excesivamente complejos referidos a unidades de medida. En ese caso, no debe usarse el símbolo de la unidad, sino su nombre:
Recorrimos a pie los últimos veinte kilómetros (no: los últimos veinte km). Cuando se utiliza el símbolo, es obligado escribir el número en cifras.
e) Todos los números aproximados o los usados con intención expresiva:
Creo que nació en mil novecientos cincuenta y tantos.
Habría unas ciento cincuenta mil personas en la manifestación.
¡Te lo he repetido un millón de veces y no me haces caso!
f) Los números que forman parte de locuciones o frases hechas:
No hay duda: es el número uno.
Éramos cuatro gatos en la fiesta.
Te da lo mismo ocho que ochenta.
A mí me pasa tres cuartos de lo mismo.

Se escribirán con cifras:
a) Los números que exigirían el empleo de cuatro o más palabras en su escritura con letras:
En verano la población asciende a 32 423 habitantes (más claro y de comprensión más rápida que treinta y dos mil cuatrocientos veintitrés).
En algunos documentos, como cheques bancarios, contratos, letras de cambio, etc., por razones de seguridad, la expresión en cifras va acompañada normalmente de la expresión en palabras:
Páguese al portador de este cheque la cantidad de veinticinco mil trescientos treinta y ocho euros.
b) Los números formados por una parte entera y una decimal:
El índice de natalidad es de 1,5 (o 1.5, en los países que usan el punto como separador decimal) niños por mujer.
También en este caso, en cheques bancarios, contratos, letras de cambio, etc., la expresión numérica suele acompañarse de la expresión lingüística:
Páguese al portador de este cheque la cantidad de mil doscientos treinta y cuatro euros con veinticinco céntimos.
El sustantivo cuantificado por una expresión numérica decimal, incluso si ésta designa cantidad inferior a la unidad, debe ir en plural: 0,5 millones de pesos (y no:0,5 millón de pesos).
c) Los porcentajes superiores a diez:
En las últimas elecciones votó el 84% de la población.
No debe dejarse espacio de separación entre el número y el signo %.
Hasta el diez suele alternar el empleo de cifras o palabras en la indicación de los porcentajes:
El 3% (o tres por ciento) de los encuestados dijo no estar de acuerdo con la medida.
El símbolo % debe leerse siempre «por ciento», no: «por cien», salvo en el caso del 100%, que puede expresarse en letras de tres modos: cien por cien, cien por ciento o ciento por ciento. No debe usarse el signo % cuando el porcentaje se expresa con palabras (no el tres%). Tanto si se escribe con cifras como con palabras, la expresión de los porcentajes debe quedar dentro de la misma línea: no: 3 / %, tres / por ciento, tres por / ciento.
d) Los números referidos a unidades de medida, cuando van seguidos del símbolo correspondiente:
Madrid dista 40 km de Guadalajara.
Mañana se alcanzarán los 35 ºC.
No se deben escribir en líneas diferentes la cifra y el símbolo: no: 40 / km, no: 35 / ºC.
e) Los números seguidos de la abreviatura del concepto que cuantifican: 5 cts. (‘cinco céntimos’), 45 págs. (‘cuarenta y cinco páginas’), 2 vols. (‘dos volúmenes’). No se deben escribir en líneas diferentes el número y la abreviatura: no: 5 / cts.
f) Los números pospuestos al sustantivo al que se refieren (expresado o no mediante abreviatura), usados para identificar un elemento concreto dentro de una serie: página 3 (o pág. 3), habitación 317 (o hab. 317), número 37 (o núm. 37), tabla 7, gráfico 15, etc.

Ortografía de los números escritos con cifras:
Para escribir correctamente los números expresados en cifras, debe tenerse en cuenta lo siguiente:
a) Al escribir números de más de cuatro cifras, se agruparán estas de tres en tres, empezando por la derecha, y separando los grupos por espacios en blanco:
8 327 451 (y no por puntos o comas, como, dependiendo de las zonas, se hacía hasta ahora: no: 8.327.451; no: 8,327,451).
Los números de cuatro cifras se escriben sin espacios de separación:
2458 (no:2 458). En ningún caso deben repartirse en líneas diferentes las cifras que componen un número: no: 8 327 / 451.
b) Nunca se escriben con puntos, comas ni blancos de separación los números referidos a años, páginas, versos, portales de vías urbanas, códigos postales, apartados de correos, números de artículos legales, decretos o leyes:
año 2001, página 3142, código postal 28357.
c) Para separar la parte entera de la decimal debe usarse la coma, según establece la normativa internacional:
El valor de π es 3,1416.
No obstante, también se admite el uso anglosajón del punto, extendido en algunos países americanos:
El valor de π es 3.1416.
d) Las cantidades que tienen como base un sustantivo de significación numeral como millón, millardo, billón, trillón y cuatrillón, siempre que, al menos, las tres últimas cifras de su escritura en números sean ceros, podrán abreviarse mezclando el uso de cifras y letras en su escritura:
327 millones, 3,6 billones, 2 cuatrillones.
Son sustantivos, entre otras cosas, porque si se expresa el elemento que cuantifican, este debe ir precedido de la preposición de:
327 millones de habitantes, 2 millardos de dólares.
Este método abreviado no es válido para las cantidades en miles, ya que mil no es un sustantivo (la forma sustantiva es millar), sino que forma parte de adjetivos numerales compuestos de dos palabras, en cuya escritura no deben mezclarse cifras y letras; así, no debe escribirse 154 mil personas o 12 mil millones, por la misma razón que no escribimos 30 y siete ni cincuenta y 4. Debe escribirse 154 000 personas, 12 000 millones (o doce mil millones).
e) En la expresión abreviada de los numerales ordinales, se utilizan cifras seguidas de letras voladas. Como corresponde a las abreviaturas, se escribirá punto entre la cifra y la letra volada: 1.º (primero), 2.ª (segunda), 3.er (tercer).

Real Academia Española. Diccionario Panhispánico de Dudas.

4.11.09

Los números cardinales en italiano.

NÚMERO
EN LETRAS
PRONUNCIACIÓN
0
zero
tsero
1
uno
uno
2
due
due
3
tre
tre
4
quattro
cuat-tro
5
cinque
chincue
6
sei
sei
7
sette
set-te
8
otto
ot-to
9
nove
nove
10
dieci
diechi
11
undici
undichi
12
dodici
dodichi
13
tredici
tredichi
14
quattordici
cuat-tordichi
15
quindici
cuindichi
16
sedici
sedichi
17
diciassette
dichas-set-te
18
diciotto
dichot-to
19
diciannove
dichan-nove
20
venti
venti
21
ventuno
ventuno
22
ventidue
ventidue
23
ventitre
ventitre
24
ventiquattro
venticuat-tro
25
venticinque
ventichincue
26
ventisei
ventisei
27
ventisette
ventiset-te
28
ventotto
ventot-to
29
ventinove
ventinove
30
trenta
trenta
40
quaranta
cuaranta
50
cinquanta
chincuanta
60
sessanta
ses-santa
70
settanta
set-tanta
80
ottanta
ot-tanta
90
novanta
novanta
100
cento
cento
200
duecento
duechento
300
trecento
trechento
400
quattrocento
cuat-trochento
500
cinquecento
chincuechento
600
seicento
mil-le o mila
700
settecento
set-techento
800
ottocento
ot-tochento
900
novecento
novechento
1.000
mille o mila
mil-le o mila
1.500
mille e cinquecento
mil-le e chincuechento
2.000
duemila
duemila
3.000
tremila
tremila
10.000
diecimila
diechimila
15.000
quindicimila
cuindichimila
100.000
centomila
chentomila
500.000
cinquecentomila
chincuechentomila
1.000.000
un milione
un milione
1.000.000.000
un miliardo
un miliardo

Nota: Cuando en la columna "pronunciación", divido la palabra con guiones, quiero significar la forma en que debe pronunciarse, por ejemplo, si en español, quiero explicar cómo se pronuncia la palabra "efecto", escribiría efec-to, para remarcar que debe pronunciarse la "c". Lo mismo ocurre en italiano, cuando hay una palabra con dos consonantes, se deben pronunciar ambas.
Si tienes alguna duda, déjame un comentario, que te responderé enseguida.


Si te interesan los números ordinales en italiano y su pronunciación, click aquí.



2.11.09

La vaca estudiosa.

Había una vez una vaca,
en la quebrada de Humahuaca.

 
Como era muy vieja, muy vieja
estaba sorda de una oreja.
Y a pesar de que ya era abuela,
un día quiso ir a la escuela.

 
Se puso unos zapatos rojos,
guantes de tul y un par de anteojos.
La vio la maestra asustada
y dijo: "Estás equivocada".


Y la vaca le respondió:
"¿Por qué no puedo estudiar yo?".
La vaca vestida de blanco,
se acomodó en el primer banco.

 
Los chicos tirábamos tiza
y nos moríamos de risa.
La gente se fue muy curiosa
a ver a la vaca estudiosa.

 
La gente llegaba en camiones,
en bicicletas y en aviones.
Y como el bochinche aumentaba
en la escuela nadie estudiaba.

 
La vaca de pie en un rincón
rumiaba sola la lección.
Un día toditos los chicos,
nos convertimos en borricos.

 
Y en ese lugar de Humahuaca,
la única sabia fue la vaca...
Y en ese lugar de Humahuaca
la única sabia fue la vaca...

 

María Elena Walsh.

Para escuchar la canción, click acá.

1.11.09

Manuelita, La tortuga (Inglés).

Una curiosidad,  Manuelita, en inglés. Raro, no?


Manuelita used to live in Pehuajó,
but one day, she went away.
Nobody knew very well why,
she went away to Paris.
A little bit by walking,
and another tiny bit on foot.


Manuelita, Manuelita,
where are you going.
With your malachite suit,
and your bold step?


Manuelita once fell in love,
with a he-turtle who passed by.
She said, "What can I do?
he won't love me being old.
In Europe, with some patience,
they will make me beautiful."


Manuelita, Manuelita,
where are you going.
With your malachite suit,
and your bold step?


At the cleaner's in Paris,
they painted her with varnish.
They ironed her in French,
right side and wrong side.
They put a wig on her head,
and ankle boots on her feet.


Manuelita, Manuelita,
where are you going.
With your malachite suit,
and your bold step?

 
So many years she delayed crossing the sea,
that, there again, she wrinkled.
So she went back,
as old as she'd gone,
to meet her he-turtle
who's waiting for her in Pehuajó.


Manuelita, Manuelita,
where are you going.
With your malachite suit,
and your bold step?

31.10.09

Manuelita, La tortuga (La tartaruga) (Italiano).

Manuelita abitava a Pehuajó

ma un giorno se ne andó.

Nessuno seppe bene il perchè,

a Parigi lei viaggiò,

un pochino camminando

ed un altro pochino a piedi.

 

Manuelita, Manuelita

Manuelita dove vai?

con la tua veste di malachite,

ed il tuo passo tanto audace.

 

Manuelita una volta s'innamorò,

di un tartarugo che passò,

disse: Cosa posso fare?

Vecchia non mi vorrà bene,

in Europa e con tanta pazienza,

mi potranno abbellire.

 

Manuelita, Manuelita

Manuelita dove vai?

con la tua veste di malachite,

ed il tuo passo tanto audace.

 

Nella tintoria di Parigi,

la dipinsero con vernice,

la stirarono in francese,

al dritto ed al rovescio,

le misero un parrucchino,

e stivaletti nei piedi.

 

Manuelita, Manuelita

Manuelita dove vai?

con la tua veste di malachite,

ed il tuo passo tanto audace.

 

Tanti anni ci mise ad attraversare il mare,

che le tornarono le rughe,

ed è per questo che tornò a casa,

vecchia come se ne andò,

a cercare il suo tartarugo,

che la aspetta a Pehuajó.

 

Manuelita, Manuelita

Manuelita dove vai?

con la tua veste di malachite,

ed il tuo passo tanto audace.

 

María Elena Walsh.

 

 

Se vuoi sentire la canzone in spagnolo, clicca qui.

30.10.09

Manuelita, La tortuga.

Manuelita vivía en Pehuajó
pero un día se marchó.
Nadie supo bien por qué,
a París ella se fue,
un poquito caminando
y otro poquitito a pie.

 
Manuelita, Manuelita,
¿Manuelita dónde vas
con tu traje de malaquita
y tu paso tan audaz?

 
Manuelita una vez se enamoró,
de un tortugo que pasó.
Dijo: ¿Qué podré yo hacer?
Vieja no me va a querer,
en Europa y con paciencia
me podrán embellecer.


Manuelita, Manuelita,
¿Manuelita dónde vas
con tu traje de malaquita
y tu paso tan audaz?

 
En la tintorería de París
la pintaron con barniz.
La plancharon en francés,
del derecho y del revés.
Le pusieron peluquita
y botines en los pies.


Manuelita, Manuelita,
¿Manuelita dónde vas
con tu traje de malaquita
y tu paso tan audaz?

 
Tantos años tardó en cruzar el mar,
que allí se volvió a arrugar
y por eso regresó
vieja como se marchó,
a buscar a su tortugo
que la espera en Pehuajó.


Manuelita, Manuelita,
¿Manuelita dónde vas
con tu traje de malaquita
y tu paso tan audaz?


María Elena Walsh.


 Acá se puede escuchar la canción, cantada por la autora.

29.10.09

María Elena Walsh (Italiano).

Tradotto da me, da questo post in spagnolo.

 

María Elena Walsh è nata il 1 febbraio 1930 a Ramos Mejía, un sobborgo della Provincia di Buenos Aires, Argentina.

Autrice, compositrice e cantante.

Rinomata per i suoi libri per bambini, ha creato dei personaggi commoventi come "Manuelita, la Tortuga" (Manuelita, la tartaruga) che ha ispirato il film "Manuelita" (1999) con la regia di Manuel García Ferré.

I suoi temi sono stati interpretati da personalità come Mercedes Sosa e Joan Manuel Serrat e hanno trasceso i confini argentini.

Suo padre era un ferroviere inglese che suonava il pianoforte e cantava le canzoni della sua terra; sua madre era una argentina discendente di andalusi e amante della natura.

María Elena è cresciuta in una grande casa, con cortili, pollai, rosai, gatti, limoni, aranci e un fico. Un tale ambiente, emanava una maggiore libertà rispetto all'educazione tradizionale della classe media dell' epoca.

Timida e ribelle, leggeva molto da adolescente e ha pubblicato la sua prima poesia all'età di 15 anni sulla rivista "El Hogar". Poco dopo ha scritto sul giornale "La Nación".

Nel 1947, un anno dopo aver teminato gli studi presso la Escuela Nacional de Bellas Artes, ha pubblicato il suo primo libro, intitolato "Otoño imperdonable" (Autunno imperdonabile) che ha ricevuto il secondo premio Municipal de Poesía ed è stato acclamato dalla critica e dai più importanti scrittori latino americani.

Da lì la sua vita è improvvisamente cambiata, ha cominciato a frequentare gli ambienti letterari ed universitari ed a scrivere saggi.

Nel 1949 si recò negli Stati Uniti, invitata da Juan Ramón Jiménez.

Nel 1952 partì per l'Europa stabilendosi a Parigi per 4 anni. Lì con Leda Valladares, formò un duetto dedicato alla diffusione del folklore argentino, ricevendo premi ed applausi da parte del pubblico.

Fu in quel momento che iniziò a scrivere versi per bambini.

Le sue canzoni e testi per bambini sono andati oltre al didattico e tradizionale, generazione dopo generazione, le sue canzoni sono cantate da migliaia di bambini argentini.

Ha fatto anche dei concerti per gli adulti.

Nel 1962, ha debuttato al Teatro General San Martín con "Canciones para mirar" (Canzoni per guardare) che viene poi registrato con la CBS.

L'anno succesivo ha debuttato con "Doña Disparate y Bambuco" rappresentata per molte stagioni in Argentina, America ed Europa.

Negli anni 60 ha pubblicato tra gli altri, i libri "El reino del revés" (Il regno a testa in giù), "Cuentopos de Gulubú", "Hecho a mano" (Fatto a mano) e "Juguemos en el mundo" (Giochiamo nel mondo).

Nel 1970, tornò in Argentina e nel 1971 María Herminia Avellaneda la diresse nel film "Juguemos en el mundo".

Ha anche scritto sceneggiature per la televisione e i libri "Tutú Maramba", "Canciones para mirar", "Zoo Loco", "Dailan Kifki" e "Novios de Antaño" (Fidanzati di un tempo).

Nel 1985 è stata nominata Cittadina Onoraria della Città di Buenos Aires e nel 1990, Dottore Honoris Causa dell'Università Nazionale di Córdoba e Personalità Illustre della Provincia di Buenos Aires.

Nel 1994, apparse l'intera collezione di canzoni per bambini e adulti e nel 1997: "Manuelita ¿dónde vas?" (Manuelita dove vai?).

María Elena Walsh è un vero giullare dei nostri tempi, quando recita e canta i suoi versi, ma anche, quando ha denunciato subliminalemente varie questioni sociali.

Tutta la sua ribellione, la sua delusione, l'opposizione, il suo amore per la natura e i bambini si sono tradotti in numerose poesie, romanzi, canzoni, saggi e articoli di giornali.

28.10.09

María Elena Walsh.

María Elena Walsh, nació el 1 de febrero de 1930 en Ramos Mejía, suburbio de la Provincia de Buenos Aires,  Argentina.  Autora, compositora y cantante.

Célebre por su literatura infantil, creó personajes conmovedores, como "Manuelita la Tortuga", que inspiró la película "Manuelita" (1999), dirigida por Manuel García Ferré.

Sus temas fueron musicalizados por personalidades como Mercedes Sosa y Joan Manuel Serrat y trascendieron las fronteras argentinas.

Su padre era un ferroviario inglés que tocaba el piano y cantaba canciones de su tierra; su madre era una argentina descendiente de andaluces y amante de la naturaleza. Fue criada en un gran caserón, con patios, gallinero, rosales, gatos, limoneros, naranjos y una higuera. En ese ambiente emanaba mayor libertad respecto de la tradicional educación de clase media de la época.

Tímida y rebelde, leía mucho de adolescente y publicó su primer poema a los 15 años en la Revista El Hogar. Poco después escribió en el Diario La Nación.

En 1947, un año antes de finalizar sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes, publicó su primer libro, llamado "Otoño imperdonable", que recibió el segundo premio Municipal de Poesía y fue alabado por la crítica y por los más importantes escritores hispanoamericanos.

A partir de allí su vida dio un vuelco: empezó a frecuentar círculos literarios y universitarios y escribía ensayos. En el año 1949 viajó a Estados Unidos, invitada por Juan Ramón Jiménez.

En 1952 partió hacia Europa, radicándose en París durante cuatro años. Allí, con Leda Valladares, formó un dúo que se dedicó a difundir el folclore argentino, recibiendo premios y el aplauso del público. Es en esa época también que comienza a escribir versos para niños.

Sus canciones y textos infantiles trascendieron lo didáctico y lo tradicional, generación tras generación sus temas son cantados por miles de niños argentinos.

Realizó además recitales unipersonales para adultos.

En 1962 estrenó en el Teatro General San Martín "Canciones para mirar", que luego grabó con CBS. Al año siguiente estrenó "Doña Disparate y Bambuco", representada por muchas temporadas en Argentina, América y Europa.

En los años 60 publicó los libros "El reino del revés", "Cuentopos de Gulubú", "Hecho a mano" y "Juguemos en el mundo", entre otros.

En los años 1970 volvió al país y en 1971 María Herminia Avellaneda la dirigió en el filme "Juguemos en el Mundo". También escribió guiones para televisión y los libros "Tutú Maramba", "Canciones para mirar", "Zoo Loco", "Dailan Kifki" y "Novios de Antaño".

En 1985 fue nombrada Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y en 1990, Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Córdoba y Personalidad Ilustre de la Provincia de Buenos Aires. En 1994 apareció la recopilación completa de sus canciones para niños y adultos y en 1997, "Manuelita ¿dónde vas?".

María Elena Walsh es una verdadera juglar de nuestros tiempos, cuando recita y canta sus versos, pero también, cuando denuncia subliminalmente diversas cuestiones sociales. Toda su rebeldía, su desencanto, su oposición, su amor a la naturaleza y a los niños han quedado reflejados en numerosos poemas, novelas, cuentos, canciones, ensayos y artículos periodísticos.

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_Elena_Walsh

 

27.10.09

Help-Lennon-McCartney (Italiano).

Aiuto! Ho bisogno di qualcuno,
Aiuto! Non di uno qualsiasi,
Aiuto! Sai ho bisogno di qualcuno.

Aiuto!

 
Quando ero più giovane,
molto più giovane di adesso.
Non avevo mai bisogno
dell'aiuto di nessuno in alcun modo.

 
Ma ora quei giorni sono finiti, 
e non sono così sicuro di me.
Ora scopro che le mie idee sono cambiate,
ho aperto le porte.

 

Aiutami se puoi, mi sento giù, 
e apprezzo molto che tu sia qui.
Aiutami a tornare con i piedi per terra,
mi aiuteresti per favore?

 
E adesso che la mia vita,
è cambiata in così tanti modi.
La mia indipendenza sembra
scomparire nella foschia.
Ma a volte mi sento così insicuro,
so che ho bisogno di te come mai prima d'ora.

 
Aiutami se puoi, mi sento giù,
e apprezzo molto che tu sia qui.
Aiutami a tornare con i piedi per terra,
mi aiuteresti per favore?

 
Quando ero più giovane,
molto più giovane di adesso.
Non avevo mai bisogno
dell'aiuto di nessuno in alcun modo.

 
Ma ora quei giorni sono finiti, 
e non sono così sicuro di me.
Ora scopro che le mie idee sono cambiate,
ho aperto le porte.


Aiutami se puoi, mi sento giù, 
e apprezzo molto che tu sia qui.
Aiutami a tornare con i piedi per terra,
Mi aiuteresti per favore?

 
Aiutami, aiutami oh.

26.10.09

Help-Lennon-McCartney (Español).

¡Socorro! necesito a alguien,
¡Socorro! no a cualquiera,
¡Socorro! sabes que necesito a alguien.
¡Socorro!

Cuando era más joven, mucho más joven que ahora,
nunca necesitaba la ayuda de nadie.

 
Pero esos días ya pasaron,

y ahora no estoy tan seguro de mí mismo.
Veo que mis ideas han cambiado,
he abierto las puertas.

 

Ayúdame si puedes, me siento deprimido
Y apreciaría tu compañía.
Ayúdame a poner los pies en la tierra,
Por favor, por favor, ¿No me ayudarás?

 

Ahora mi vida ha cambiado tanto,
mi independencia parece desvanecerse en una neblina.
A veces me siento tan inseguro,
sé que te necesito,
como nunca antes te había necesitado.

 

Ayúdame si puedes, me siento deprimido
Y apreciaría tu compañía.
Ayúdame a poner los pies en la tierra, 
Por favor, por favor, ¿No me ayudarás?

 

Cuando era más joven, mucho más joven que ahora,
nunca necesitaba la ayuda de nadie.

 
Pero esos días ya pasaron,

y ahora no estoy tan seguro de mí mismo.
Veo que mis ideas han cambiado,
he abierto las puertas.

 

Ayúdamé si puedes, me siento deprimido
Y apreciaría tu compañía.
Ayudame a poner los pies en la tierra, 
Por favor, por favor, ¿No me ayudarás?


Ayúdame, ayúdame.

25.10.09

Help-Lennon-McCartney (Inglés).

Help! I need somebody,
Help! not just anybody,
Help! you know I need someone.
Help!

 

When I was younger, so much younger than today,
I never needed anybody's help in any way.

 
But now these days are gone.

I'm not so self assured,
Now I find I've changed my mind, 
I've opened up the doors.

 

Help me if you can, I'm feeling down
And I do appreciate you being round.
Help me,  get my feet back on the ground,
Won't you please,  please help me.

 

And now my life has changed in oh so many ways,
My independence seems to vanish in the haze.
But every now and then I feel so insecure,
I know that I just need you like
I've never done before.

 

Help me if you can, I'm feeling down
And I do appreciate you being round.
Help me,  get my feet back on the ground,
Won't you please,  please help me.

 

When I was younger, so much younger than today,
I never needed anybody's help in any way.

 
But now these days are gone.

I'm not so self assured,
Now I find I've changed my mind,  
I've opened up the doors.

 

Help me if you can, I'm feeling down
And I do appreciate you being round.
Help me,  get my feet back on the ground,
Won't you please,  please help me.

 
Help me, help me, oooh.

24.10.09

La hora en el idioma español.

Es la indicación del momento en que sucede o se hace una cosa en relación con cada una de las veinticuatro partes en que se divide el día. La pregunta que corresponde a la indicación de la hora se formula, en la lengua general culta, en singular: ¿Qué hora es? (en ella, la palabra hora tiene el sentido genérico de ‘momento del día’). Su formulación en plural (¿Qué horas son?) es admisible, aunque menos recomendable, y se da con cierta frecuencia en algunos países de América, especialmente en el nivel popular. Solo es normal el plural en la frase hecha de intención reprobatoria ¿qué horas son estas?

En la respuesta, el verbo va en singular si se trata de la una (Es la una y diez) y en plural en el resto de los casos (Son las diez y media; Son las dos menos cuarto).

 

Existen dos modelos diferentes para expresar la hora:

a) Aquel en que se emplean solo los números del 1 al 12 (o los numerales cardinales correspondientes), añadiendo, si es necesario, la indicación del tramo del día al que corresponde la hora expresada:

De la mañana: (desde que sale el sol hasta el mediodía, o desde la medianoche hasta que amanece):

A las nueve de la mañana hacía ya un calor insoportable; Me desperté a las tres de la mañana y ya no pude conciliar el sueño.

De la tarde: (desde el mediodía hasta que el sol se pone):

Contraerán matrimonio mañana, a la una de la tarde.

De la noche:  (desde que anochece hasta la medianoche):

No llegaron hasta pasadas las nueve de la noche.

De la madrugada: (desde la medianoche hasta que amanece):

A las tres de la madrugada el frío era insoportable.

No es correcta la expresión: doce de la tarde, usada en lugar de doce de la mañana, del día o del mediodía.

 

Para indicar las principales fracciones horarias se utilizan las expresiones en punto, y cuarto, y media y menos cuarto; en algunos países americanos, como Chile, Venezuela, el Perú, México y el Ecuador, en lugar de menos cuarto se emplea la fórmula cuarto para....

El modelo de doce horas es el más utilizado cuando la hora se escribe con letras, y el más común en textos literarios y periodísticos. También puede usarse este sistema si se opta por escribir la hora con cifras; pero, en ese caso, para evitar ambigüedades, deben emplearse, tras los números, las abreviaturas a. m. (del lat. ante merídiem ‘antes del mediodía’) y p. m. (del lat. post merídiem ‘después del mediodía’): 5.30 a. m. (‘cinco de la mañana o de la madrugada’) y 5.30 p. m. (‘cinco de la tarde’). Para las doce de la mañana se recomienda el empleo de la abreviatura m. (del lat. meridies ‘mediodía’).

b) Aquel en que se emplean los números del 0 (para las doce de la noche) al 23 (o los numerales cardinales correspondientes), que presenta la ventaja de no requerir precisiones adicionales, ya que a cada hora del día le corresponde un número diferente. Este modelo se expresa con preferencia en cifras, en lugar de letras, y se usa especialmente en contextos en que se requiere la máxima precisión con el mínimo de elementos: El autobús saldrá a las 15.30 h de la plaza de Callao. Aunque es menos común su empleo cuando la hora se escribe con letras, no faltan ejemplos de ello en determinados contextos.

 

La hora puede expresarse en letras o en números:

a) En textos literarios y periodísticos, así como en cualquier otro tipo de texto en que la precisión horaria no es un factor de especial relevancia, la hora se escribe preferentemente con letras: Me llamó a las diez y media para saber si había llegado bien. En horarios, convocatorias, actas, informes técnicos o científicos y cualquier otro tipo de texto en que la precisión horaria es un factor relevante, se usan preferentemente los números: La cena se servirá a las 22.30 en el comedor principal. Se ruega puntualidad.

b) No es recomendable mezclar letras y números; así, es preferible escribir las diez de la noche que las 10 de la noche.

c) En el uso de letras o números influye también que se trate de horas exactas o aproximadas. En la expresión aproximada de las horas no suelen utilizarse números, sino letras, añadiendo fórmulas como alrededor de, hacia, y pico, pasadas, etc.: Apareció por allí alrededor de las cinco de la tarde; Vendré hacia las ocho; Serían las dos y pico cuando salió; Eran las diez pasadas. Cuando se expresan horas exactas, pueden usarse letras o números, teniendo en cuenta las preferencias antes señaladas en función del tipo de texto.

Si la hora se escribe con números, debe tenerse en cuenta lo siguiente:

a) Para separar las horas de los minutos, se usa el punto o los dos puntos: 17.30, 17:30.

b) Opcionalmente puede emplearse tras las cifras el símbolo h (‘hora’), que, como todos los símbolos, debe escribirse sin punto (salvo que se trate del que marca el final del enunciado): 17.30 h o 17:30 h. También es posible desglosar la mención de horas y minutos, e incluso segundos, utilizando para ello los símbolos correspondientes: La bomba se lanzó a las 15 h 24 min 12 s en un remoto paraje de Siberia. Este desglose es común cuando se quiere expresar la duración exacta de un hecho: El tiempo de cocción es de 2 h 40 min.

c) Las horas en punto se expresan mediante dos ceros en el lugar que corresponde a los minutos: 22.00, 22:00. Pueden omitirse los dos ceros si tras la indicación de la hora se escribe el símbolo h: El acto comenzará a las 22 h.

d) Cuando se usan las abreviaturas a. m., m. y p. m., no debe añadirse el símbolo h, por ser evidente que se trata de una referencia horaria: 17.30 h o bien 5.30 p. m.

 

 

Diccionario Panhispánico de Dudas.

23.10.09

Escritura de la fecha en el idioma español.

La fecha es la indicación del día, mes y año en que sucede o se hace algo. El orden de mención de cada uno de estos elementos varía según distintos modelos:

a) En los países latinos se utiliza habitualmente el orden ascendente, esto es, día, mes, año: 31 de diciembre de 1992. Entre el día y el mes, así como entre el mes y el año, se intercala la preposición de. Por razones de unidad, se recomienda utilizar este modelo en todos los países de habla hispana.

b) En los países anglosajones, el orden habitual es mes, día, año: diciembre 31 de 1992. En este caso, no se utiliza preposición alguna entre el mes y el día. Aunque este modelo tiene cierto uso en Hispanoamérica y cuenta con algunos antecedentes hispanos, se desaconseja su empleo en español, debido hoy al influjo del inglés.

c) Las normas de la ISO (International Organization for Standardization ‘Organización Internacional de Normalización’) recomiendan el orden descendente, esto es, año, mes, día, sin preposición alguna entre cada uno de los elementos: 1992 diciembre 31. Este modelo solo debe utilizarse en documentos de carácter científico o técnico de circulación internacional.

 

Las fechas pueden escribirse enteramente con letras, con una combinación de letras y números o solo con números:

a) No es habitual escribir las fechas enteramente con letras: Veintiocho de septiembre de mil novecientos noventa y seis. Solo es normal en documentos especialmente solemnes, escrituras públicas, actas notariales o cheques bancarios. El primer día del mes puede escribirse, en este caso, con el ordinal primero, uso más habitual en América, o con el cardinal uno, uso más habitual en España.

b) El sistema más común combina letras y números; el día y el año se escriben con números arábigos, y el mes, con letras y siempre con inicial minúscula: 12 de octubre de 1492.

c) Con mucha frecuencia, para abreviar, las fechas se escriben solo con números, separando las cifras correspondientes a día, mes y año con guiones, barras o puntos, y sin blancos de separación: 28-8-98; 16/III/1971; 8.6.00.

Como se ve por los ejemplos, el año puede aparecer indicado con sus cuatro cifras o solo con las dos últimas, y el mes, en números arábigos o romanos. Cuando el número que indica el mes o el día es inferior a diez, se recomienda no anteponer un cero a la cifra simple, salvo que ello sea necesario por razones técnicas (por ejemplo, en formularios informatizados) o de seguridad (para evitar alteraciones en la fecha en documentos bancarios o comerciales); así, es preferible escribir 5.7.99, 2-9-1940, mejor que 05.07.99, 02-09-1940.

 

En la expresión de las fechas se usan las preposiciones a, en y de.

a) La preposición a se antepone siempre a la indicación del día, tanto de la semana como del mes, cuando introduce un complemento del verbo estar: Estamos a lunes (la pregunta que corresponde es ¿A qué (día) estamos?); Estamos a 28 de septiembre (la pregunta que corresponde es ¿A cuántos estamos?). Si se utiliza el verbo ser para expresar la fecha, debe hacerse sin preposición y con el verbo en tercera persona del singular: Es lunes; Es 15 de julio (la pregunta correspondiente es ¿Qué día es hoy?). También se emplea la preposición a ante la indicación del día cuando este se menciona sin artículo y es complemento de un verbo expreso o sobreentendido: Expido el presente certificado a 3 de enero de 1998; En Madrid, a 8 de junio de 2000. En el resto de los casos, la indicación del día va sin preposición y precedida de artículo: Te llamaré el lunes; Comienzo mis vacaciones el 20 de junio.

b) La preposición en antecede a la indicación del mes: Estamos en mayo; o del año, si este no va acompañado del mes: Nació en 1978. Hoy debe evitarse, por arcaico, el uso de en inmediatamente delante del día del mes: incorrecto: La ley se aprobó en 3 de mayo; lo normal, en estos casos, es usar el artículo: La ley se aprobó el 3 de mayo.

c) La preposición de se emplea entre la mención del día y el mes, y entre la del mes y el año: Murió el 15 de julio de 1957. También se usa la preposición de cuando se antepone al nombre del mes la palabra mes: Estamos en el mes de septiembre. No es necesaria esta preposición si se antepone a la expresión numérica del año la palabra año, aunque en estilo literario o formal se pone a veces: Murió en el año (de) 1974.

 

En relación con el uso del artículo el (y, en consecuencia, de la contracción del) delante de la expresión de los años, hay que tener en cuenta lo siguiente:

a) Del año 1 al 1100 es más frecuente el empleo del artículo, al menos en la lengua hablada: Los árabes invadieron la Península en el 711. Pero no faltan abundantes testimonios sin artículo en la lengua escrita: «Ya en 206 a. de J. C. tiene lugar la fundación de Itálica»

b) Del año 1101 a 1999 es claramente mayoritario el uso sin artículo: Los Reyes Católicos conquistaron Granada en 1492, si bien no dejan de encontrarse ejemplos con artículo: «Nací en el 1964». Si se menciona abreviadamente el año, suprimiendo los dos primeros dígitos, es obligatorio el empleo del artículo: En el 92 se celebraron las Olimpiadas de Barcelona.

c) A partir del año 2000, la novedad que supuso el cambio de millar explica la tendencia mayoritaria inicial al uso del artículo: Fui al Caribe en el verano del 2000 o La autovía estará terminada en el 2010.

Sin embargo, en la datación de cartas y documentos no son tan marcadas las fluctuaciones antes señaladas y se prefiere, desde la Edad Media, el uso sin artículo: 14 de marzo de 1420. Por ello, se recomienda mantener este uso en la datación de cartas y documentos del año 2000 y sucesivos: 4 de marzo de 2000. Esta recomendación no implica que se considere incorrecto, en estos casos, el uso del artículo: 4 de marzo del 2000. Naturalmente, si se menciona expresamente la palabra año, resulta obligado anteponer el artículo: 5 de mayo del año 2000.

 

Los años anteriores o inmediatamente posteriores al nacimiento de Jesucristo se acompañan de las abreviaturas a. de J. C., a. de C., a. J. C. o a. C. (‘antes de (Jesu)Cristo’) y d. de J. C., d. de C., d. J. C. o d. C. (‘después de (Jesu)Cristo’): 211 a. C., 123 d. C. No deben expresarse los años anteriores a Cristo mediante la colocación de un signo menos delante del año:  Incorrecto: En -202 Escipión derrotó a Aníbal.

 

En la datación de cartas y documentos es frecuente que, antes de la fecha, se mencione también el lugar en que se escriben. En estos casos, se pone coma entre el lugar y la fecha: Quito, 21 de febrero de 1967; Firmado en Madrid, a 3 de enero de 2003. También se escribe coma entre el nombre del día de la semana y la indicación del día, mes y año: Hoy es sábado, 18 de agosto de 2001.

 

Es incorrecto escribir con punto la expresión numérica de los años: Incorrectos: 1.992,  2.003.

 

 

Diccionario Panhispánico de Dudas.

22.10.09

Something-George Harrison (Italiano).

C'è qualcosa nel modo in cui si muove ,
che mi attira come non è mai accaduto prima con altre amanti.
C'è qualcosa nel modo in cui mi corteggia.

 
Non voglio lasciarla ora,
tu sai che io credo in lei ora.

 
Da qualche parte, nel suo sorriso, lei sa,
che io non ho bisogno di nessun'altra amante.

C'è qualcosa nel suo stile che mi rivela.

 
Non voglio lasciarla ora,
tu sai che io credo in lei ora.

 
Mi stai chiedendo se il mio amore crescerà,
non lo so, non lo so.
Tu non ti muovi ora e questo non puo' che dimostrare,
che io non lo so, non lo so.

 
C'è qualcosa in lei,
e tutto ciò che devo fare è pensare a lei,
c'è qualcosa nelle cose che mi mostra.

 
Non voglio lasciarla ora,
tu sai che io credo in lei ora.

21.10.09

Something-George Harrison (Español).

Algo en su manera de moverse,

me  atrae como ninguna otra amante.

Algo en su manera de seducirme.

 

No quiero dejarla ahora, 
sabes que ahora le creo.

 
En alguna parte de su sonrisa ella sabe,

que no necesito otra amante.

Algo en su estilo me dice.

 
No quiero dejarla ahora,

sabes que ahora le creo.

 
Me preguntas si mi amor crecerá,

No lo sé, no lo sé.

No te alejes y quizás lo veas, 
No lo sé, no lo sé.

 

Algo en su manera de saber, 
Y todo lo que tengo que hacer es pensar en ella.

Algo en las cosas que me enseña.

 

No quiero dejarla ahora, 
sabes que ahora  le creo.

20.10.09

Something-George Harrison (Inglés).

Something in the way she moves,
Attracts me like no other lover.
Something in the way she woos me.

 
I don't want to leave her now,
You know I believe and how.

 
Somewhere in her smile she knows,
That I don't need no other lover.
Something in her style that shows me.


I don't want to leave her now,
You know I believe and how.

 
You're asking me will my love grow,
I don't know, I don't know.
Stick around, and it may show,
I don't know, I don't know.

 
Something in the way she knows,
And all I have to do is think of her.
Something in the things she shows me.

 
I don't want to leave her now,
You know I believe and how.